Accidente e inicio de su
pintura (1925-1928)
El 17 de septiembre de 1925
sufrió un grave accidente cuando el autobús en el que ella viajaba fue
arrollado por un tranvía, quedando aplastado contra un muro y completamente
destruido. Regresaba de la escuela a casa junto a Alejandro Gómez Arias, su
novio de entonces. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes,
sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso
pélvico. Su pierna derecha se fracturó en once partes, su pie derecho se
dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamanos la atravesó desde la
cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Kahlo comentaba que
habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad. La
medicina de su tiempo la atormentó con múltiples operaciones quirúrgicas (por
lo menos 32 a lo largo de su vida), corsés de yeso y de distintos tipos, así
como diversos mecanismos de «estiramiento».
A comienzos de 1925, poco
antes de este accidente, había trabajado como aprendiz en el taller de grabado
e imprenta de Fernando Fernández Domínguez, un amigo de su padre que, en medio
del trabajo, le enseñaba a dibujar copiando grabados de Anders Zorn, dado que
creía haber detectado en ella dotes especiales para este arte.1821 Aparte de
esta experiencia, Frida no había mostrado antes de su accidente ningún interés
especial por la pintura. Tampoco seguía con mayor interés la asignatura de
artes plásticas en la escuela. La batalla contra las secuelas de la
poliomelitis la hacían inclinarse más bien por actividades deportivas: Mientras
más se moviera y más ejercicio físico sistemático hiciese, mejores eran sus
posibilidades de recuperación. Tras el accidente, en cambio, trataba de moverse
lo menos posible para ayudar a la sanación. Es así como la pintura cobra un
lugar central en su vida. Durante su larga convalecencia comenzó a pintar de
manera más constante. En septiembre de 1926 pintó su primer autorretrato al
óleo que dedicó a Alejandro Gómez Arias. En esta primera obra emprendió una
dinámica que continuaría el resto de su existencia: reflejar en sus cuadros los
sucesos de su vida y los sentimientos que le producían.
En 1927 su pintura se volvió
más compleja. Ese mismo año pintó el Retrato de Miguel N. Lira, un óleo sobre
lienzo de 99,2 X 67,5 cm donde muestra a su compañero cachucha en un fondo muy
particular y simbólico lleno de objetos y signos que aluden a su nombre. Apenas
un año más tarde realizó el retrato de su hermana Cristina con líneas muy puras
y tonos muy suaves.
Por esta época, Frida ya
había comenzado a frecuentar ambientes políticos, artísticos e intelectuales. A
través de Germán de Campo, un dirigente estudiantil muy admirado por Frida,
conoció al comunista cubano Julio Antonio Mella quien vivía exiliado en México
con su pareja de origen italiano, la fotógrafa Tina Modotti, a través de
quienes Frida entró en contacto con el pintor Diego Rivera. Frida y Tina
entablaron rápidamente amistad y esta última empezó a llevar a Frida a las
reuniones políticas de Partido Comunista de México, organización de la que ya
formaban parte varios de sus amigos cachuchas y a la que también se incorporó
formalmente Frida. Diego Rivera era militante del Partido Comunista desde 1922.
Primer matrimonio con Diego
Rivera (1929-1939)
Frida Kahlo con Diego Rivera
en 1932, fotografiados por Carl van Vechten.
Frida conoció a Diego Rivera
a través de Tina Modotti. Anteriormente, en 1922, había tenido ocasión de
observarlo durante la realización de su primer mural en el Anfiteatro Simón
Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria. En 1928 había encontrado
nuevamente a Diego Rivera en algunas veladas y reuniones a las que asistía con
Tina Modotti, pero no había hablado nunca directamente con él. Un día lo visitó
espontáneamente, mientras trabajaba en una serie de murales para el edificio de
la Secretaría de Educación Pública, con el objeto de mostrarle sus propios
trabajos. Diego quedó impresionado con sus cuadros y la animó a seguir pintando.
Desde entonces fue constante invitado a la casa de los Kahlo.
La artista contrajo
matrimonio con Diego Rivera el 21 de agosto de 1929. Su relación consistió en
amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio, un divorcio en 1939
y un segundo matrimonio un año después.
Al matrimonio lo llegaron a
llamar la unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso
mientras que ella era pequeña y delgada. Por otra parte, Frida, debido a sus
lesiones, nunca llegó a tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.
En 1930, Frida se embarazó
por primera vez. Sin embargo, debido a la posición anómala del feto y a las
secuelas del accidente de 1925, el embarazo de tres meses debió ser
interrumpido, según decidió el médico Jesús Marín. Por aquel entonces otros
médicos opinaron que probablemente Frida nunca podría tener hijos.
A pesar de las aventuras de
Diego con otras mujeres (que llegaron a incluir a la propia hermana de la
pintora, Cristina) y de las propias infidelidades de Frida, la pareja lograba
complementarse en muchos aspectos.
Los trajes tradicionales
mexicanos, consistentes en largos vestidos de colores y joyería exótica que
vestía Frida, se convirtieron, junto a su semblante cejijunto, en su imagen de
marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, por su
parte, fue la mayor crítica de Diego.
Residencia en EE. UU.
(1931-1934)
El ambiente político de
México para los simpatizantes de izquierda se volvió complicado debido al
gobierno de Plutarco Elías Calles. Los encargos de murales a Diego Rivera
iniciados por el ministro de educación José Vasconcelos se paralizaron. Como la
fama y la reputación de Rivera había crecido en los Estados Unidos, le
surgieron encargos en el país vecino, trasladando su residencia allí entre 1931
y 1934 y pasando la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit.
En 1932 le encargaron a
Diego Rivera unos murales para un Museo de Detroit. En abril Frida pintó
Aparador en una calle de Detroit muy influenciada por Giorgio de Chirico. Se
vuelve crítica con la forma de vida estadounidense y lo dejó reflejado en sus
pinturas de entonces.26 En agosto de ese mismo año contempló un eclipse solar,
por lo que incorporó a algunos de sus cuadros el dualismo noche y día,
convirtiéndose en un elemento iconográfico frecuente y recurrente de su obra.
Encontrándose en esta ciudad
Frida sufrió otro aborto. Durante su recuperación pintó su autorretrato Aborto
en Detroit, realizado en un estilo más penetrante, inspirado en los pequeños
cuadros votivos del arte popular mexicano que recibían el nombre de retablos.
Esta pintura era totalmente independiente de lo que hacía su esposo. Rivera,
consciente del valor de la obra y de este periodo, dijo:
Frida empezó a trabajar en
una serie de obras maestras sin precedentes en la historia del arte, pinturas
que exaltaban la cualidad femenina de la verdad, la realidad, la crueldad y la
pena. Nunca antes una mujer había puesto semejante atormentada poesía sobre la
tela como Frida en esta época de Detroit.
Primeras exposiciones
(1935-1939)
Casa de Diego Rivera y Frida
Kahlo construida por el arquitecto Juan O'Gorman en 1932. El matrimonio vivió
en ella desde 1934. En la actualidad es un museo dedicado al matrimonio.
Volvieron a México en 1933.
Rivera tuvo un romance con Cristina, la hermana pequeña de Frida. Anteriormente
hubo otras infidelidades por parte de Rivera, pero este lío con Cristina afectó
mucho a Frida y supuso un giro determinante en sus relaciones de pareja. Aunque
llegaron a superar sus desavenencias, Frida inició otras relaciones amorosas
tanto con hombres como con mujeres que continuaron el resto de su vida. Rivera
tuvo violentos celos sobre las relaciones extramatrimoniales de su esposa
aunque llevaba mejor las relaciones lésbicas de Frida que las heterosexuales.
Entre 1937 y 1939 el
revolucionario de Ucrania (pero que desarrolló su vida política en Rusia) León
Trotsky vivió exiliado en la casa de Frida en Coyoacán junto a su esposa. Allí
Frida tendrá un romance con el líder comunista. Después del asesinato de
Trotsky a manos del miembro de la NKVD estalinista Ramón Mercader, Frida fue
acusada de ser autora del mismo. Esto la llevó a estar arrestada, pero
finalmente fue dejada en libertad al igual que su marido.
En 1938 el poeta y ensayista
del surrealismo André Bretón calificó su obra de surrealista en un ensayo que
escribió para la exposición de Kahlo en la galería Julien Levy de Nueva York.
No obstante, ella misma declaró más tarde: "Creían que yo era surrealista,
pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad".
En 1939 Frida Kahlo terminó
un autorretrato donde reflejaba sus dos personalidades: Las dos Fridas. En este
cuadro, asimilaba la crisis marital, a través de la separación entre la Frida
en traje de tehuana, el favorito de Diego, y la otra Frida, de raíces europeas,
la que existió antes de su encuentro con él. Los corazones de las dos mujeres
están conectados uno al otro por una vena, la parte europea rechazada de Frida
Kahlo amenaza con perder toda su sangre. Ese mismo año expuso en París en la
galería Renón et Collea gracias a Bretón. Esta estancia en la capital francesa
la llevó a relacionarse con el pintor malagueño Picasso.
Reconocimiento artístico
(1939-1949)
El 6 de noviembre de 1939
Kahlo y Rivera se divorcian tras una serie de infidelidades, donde el asunto
más doloroso para Frida fue la relación entre Diego y su hermana. Frida regresó
temporalmente a su casa de Coyoacán. Fue un período de ánimo depresivo en el
que la artista consumió alcohol como manera de aliviar sus sufrimiento físico y
psicológico. Hay dos producciones pictóricas importantes en este período de
separación: Las dos Fridas y Dos desnudos en un bosque.
El 24 de mayo de 1940 se
produjo el primer atentado fallido de Siqueiros contra Trotsky, a raíz del cual
se realizó un allanamiento en la Casa Azul y Frida estuvo detenida por la
policía durante algunas horas.
En agosto de este mismo año
Trotsky fue asesinado como consecuencia de un segundo atentado. Frida fue
nuevamente interrogada por la policía. Rivera viajó a San Francisco en junio de
1940 y Frida lo siguió pocos meses después para someterse en esa ciudad a una
nueva operación quirúrgica con el cirujano Leo Eloesser, quien ya la había
tratado diez años antes, en la primera estadía de la pareja en San Francisco.
Tras recuperarse de esta operación viajó a Nueva York.
Después del divorcio, Frida
y Diego continuaron compartiendo gran parte de la vida social, artística y
política que los unía. Frida llegó en septiembre a San Francisco y solo dos
meses más tarde, la pareja decidió volver a casarse. El nuevo acuerdo amistoso
consistirá en vivir juntos, compartir los gastos, continuar con la colaboración
artística y excluir de su relación la vida sexual de pareja.
Durante estos años, el
reconocimiento artístico a su obra se fue incrementando, especialmente en EE.
UU. Participó en importantes exposiciones colectivas en el Museo de Arte
Moderno de Nueva York, en el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston y en el
Museo de Arte de Filadelfia.
A partir de 1943 dio clases
en la escuela La Esmeralda de la Ciudad de México.
En 1950 debió ser
hospitalizada en Ciudad de México permaneciendo en el hospital un año.
Últimos años (1950-1954)
La Casa Azul, Museo Frida
Kahlo.
En 1953 en la Ciudad de
México se organizó la única exposición individual en su país durante la vida de
la artista. En una de las críticas se dijo: «es imposible separar la vida y
obra de esta persona... sus pinturas son su biografía». La exposición fue en
la Galería de Arte Contemporáneo. La salud de Frida estaba muy deteriorada y
los médicos le prohibieron concurrir a la misma. No obstante, llegó en una
ambulancia, asistiendo a su exposición en una cama de hospital. Los fotógrafos
y los periodistas se quedaron impresionados. La cama fue colocada en el centro
de la galería y Frida contó chistes, cantó y bebió la tarde entera. La
exhibición había sido un rotundo éxito.
Ese mismo año le tuvieron
que amputar la pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de
gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar el
suicidio en un par de ocasiones, utilizando para ello los opiáceos prescritos.
Durante ese tiempo escribía poemas en sus diarios, la mayoría relacionados con
el dolor y el sufrimiento.
En febrero de 1954 Frida
escribió explícitamente en su diario acerca de sus ideas suicidas. Describiendo
como una gran tortura los dolores físicos y psíquicos de los últimos seis meses
tras la amputación; señaló que, aunque continúa pensando en quitarse la vida,
lo único que la retenía era Diego Rivera, a quien no deseaba abandonar porque
tiene "la vanidad" de creer que ella le hará falta. El 19 de abril de
1954 ingresó al hospital inglés tras un intento de suicidio y, aunque escribió
en su diario que ha prometido no recaer, el 6 de mayo, tienen que
hospitalizarla nuevamente por el mismo motivo. Sin embargo, el ánimo y la
valentía la acompañarían hasta el final: movilizándose en silla de ruedas, el 2
de julio participó, junto a Diego de Rivera y Juan O'Gorman, en una
manifestación de protesta contra la intervención estadounidense en Guatemala.
Frida Kahlo murió en
Coyoacán el 13 de julio de 1954. No se realizó ninguna autopsia. Sus restos
fueron velados en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y se cubrió
su féretro con la bandera del Partido Comunista Mexicano, un hecho que la
prensa nacional criticó profusamente. Su cuerpo fue incinerado en el Crematorio
Civil de Dolores y sus cenizas se conservan en la Casa Azul de Coyoacán, el
lugar que también la vio nacer.
Su último cuadro también se
exhibe en el Museo Frida Kahlo. Se trata de un óleo sobre masonita que muestra
varios cortes de sandías en tonos muy vivos. En uno de estos trozos y junto a
su firma se puede leer «VIVA LA VIDA. Coyoacán, 1954, México». Las últimas
palabras en su diario fueron: "Espero alegre la salida y espero no volver
jamás".
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